lunes, 8 de marzo de 2010

¿Por qué aprender idiomas?

Por la Comisión Europea - Educación y Formación

Aprender idiomas es algo que todo el mundo puede hacer, y durante toda la vida: ¡nunca se es demasiado mayor o demasiado joven para aprender un idioma!En muchos países es bastante normal que la mayoría de la gente sea capaz de manejar tres idiomas. En la Unión Europea, esas personas están bien preparadas para aprovechar todas las ventajas de la ciudadanía europea y el mercado único. Están más capacitadas para desplazarse de unos países a otros por razones educativas, profesionales o de otro tipo. Sus competencias lingüísticas resultan atractivas a los empresarios.La Comisión Europea quiere que todos los ciudadanos de la Unión compartan esas ventajas. En su Libro Blanco de 1995 “Enseñar y aprender: hacia la sociedad cognitiva”, estableció el objetivo de que todos los ciudadanos de la UE sean competentes en tres lenguas europeas: su lengua materna y otras dos.

Razones para aprender

Esta es una pregunta importante: ¿por qué y qué quiere aprender?

Si tiene usted una razón clara para aprender un idioma, estará más motivado para conseguirlo.
Quizá lo que usted quiere es ser capaz de comprender a la población local cuando va de vacaciones al extranjero, o tal vez, por su trabajo, está en contacto con gente de otros países, o quizá quiera simplemente establecer una relación amistad con gente de procedencia distinta a la suya. ¡Todas estas son buenas razones para aprender un idioma! Pero no olvide que, además, hay muchas otras:

  • Cada vez son más las empresas que invierten en la formación lingüística de sus empleados, o que intentan contratar a gente con conocimientos de idiomas. No tienen por qué ser sólo los directivos los que aprendan: los obreros también pueden participar en los cursos. Aprender idiomas puede mejorar sus perspectivas profesionales.

  • Aprender un idioma puede reforzar su autoconfianza y servirle para hablar con más claridad, lo cual le ayudará a expresarse mejor también en su propia lengua.

  • Hablar la lengua de otra persona ayuda a comprender su cultura y su manera de ver la vida: cuanta más gente haya capaz de hacerlo, menos barreras existirán entre las personas.

Cualquiera que sea su situación, si es usted consciente de las razones que le llevan a aprender un idioma y las recuerda durante sus estudios, estará más centrado en sus objetivos y mantendrá su motivación para aprender.

Recuperado el 8 de marzo de 2010 de http://ec.europa.eu/education/languages/archive/learn/why_es.html

Los cambios en la enseñanza del alemán en el Kindergarten del Colegio Humboldt

Por Nicole Hussmann

Hace un año empezamos a cambiar el sistema de enseñanza del alemán en nuestro Kindergarten. Anteriormente, los niños de 4 años que estaban en PreKinder, escuchaban de las maestras frases y órdenes en alemán, mas no tenían una rutina estructurada para la enseñanza del idioma. Empezamos a buscar y crear actividades para las reuniones de grupo (Kreis) en torno a un tema. Así nacieron las primeras unidades-semanas del programa de alemán del nivel de PreKinder: aprender a saludarnos, a presentarnos, decir nuestra edad, expresar sentimientos básicos, conocer algunas partes del cuerpo y comprender y responder a preguntas sencillas. La metodología ha sido cien por ciento lúdica, con juegos, canciones, haciendo manualidades y a veces apoyándonos en tarjetas con imágenes. Nos dimos cuenta que los niños estaban muy motivados, y por ello decidimos este año, empezar el programa después de un mes y medio de haber iniciado las clases. Ya terminamos las semanas que fueron diseñadas el año anterior y se han creado nuevas. La estructura se ha complejizado más, ya que las nuevas unidades agregadas incluyen además de actividades para la reunión de grupo, actividades para realizar en pequeños grupos. En estos pequeños grupos hacemos actividades de manualidades o preparamos con los niños nuestros propios juegos para luego jugarlos y todas las explicaciones son en alemán, para ir familiarizando a los niños con el lenguaje de aula.

En cuanto al nivel de Kinder, anteriormente se trabajaba con una clase de alemán de treinta minutos diarios. Este año comenzamos con una inmersión de 50% en alemán. Los alumnos llevan una media rutina en español, su lengua materna, y otra media mañana en alemán. Estas rutinas incluyen una reunión de grupo y una actividad en grupos pequeños diariamente. Como en cada grupo tenemos 2 docentes, una de las docentes habla a los niños sólo en alemán todo el día, no importa que estén en la rutina de español. La otra docente habla en español.
Después de 5 meses con esta experiencia, tenemos que decir que los niños han respondido de manera muy positiva. Los niños comprenden las instrucciones que se le dan en alemán, dominan mucho vocabulario y algunos comienzan a incluir palabras y a veces una frase en alemán en sus conversaciones. En cuanto a las docentes de alemán, al principio fue muy duro para ellas, porque los niños las miraban extrañadas cuando le decían todo en alemán, pero poco a poco han visto el fruto de su trabajo y seguro que aún queda mucho por cosechar.

Etapas de la adquisición bilingüe secuencial

Por Nicole Hussmann

La adquisición de una segunda lengua de forma secuencial se desarrolla generalmente en cuatro etapas:

1.Uso indiscriminado de la lengua materna: el niño continúa usando la lengua materna (L1) aún en el contexto de la otra lengua (L2) (ej. "Al baño")

2.Período del silencio o no verbal: el niño permanece en silencio ante situaciones donde predomina la segunda lengua e interactúa de forma no verbal con las personas que utilizan esta lengua.

3. Repetición y juego de lenguaje, utilización del habla telegráfica o de formulación con palabras aisladas: el niño dice palabras o copia frases que ha observado efectivas, aún sin comprender exactamente el significado. (ej. "Bär" - oso -, para pedir cualquier juguete )

4. Uso productivo y más complejo del lenguaje: el niño comienza a construire nunciados, generalmente simples y combinandof órmulas que le resultan efectivas (ej. "darf malen" - quiero pintar).

Referencias

Atlasovich, C (2010). La adquisición del lenguaje en niños bilingües. Recuperado el 7 de marzo de 2010 de http://www.neuropsicologiahoy.com/img/conferencia_adquisicion_bilingues.pdf

Drury, R. & Robertson, L. Stages if early bilingual learning. Recuperado el 8 de marzo de 2010 de http://www.naldic.org.uk/ITTSEAL2/teaching/Stagesofearlybilinguallearning.cfm

Tabors, P. (1997). One Child, Two Languages: a guide for Preschool Educators of Children Learning English as a Second Language. Baltimore: Paul Brookes Publishing

domingo, 7 de marzo de 2010

Bilingüismo: definición y tipos

Por Nicole Hussmann

De manera muy general el bilingüismo consiste en la habilidad de utilizar 2 lenguas.
Sin embargo, definir bilingüismo no es tan sencillo, ya que hay una variedad muy grande de individuos con características bilingües muy diferentes que pueden entrar en esta categoría. Las definiciones de bilingüismo van desde un rango mínimo de desempeño en dos lenguas, hasta un desempeño muy avanzado en ambas lenguas, en el cual el individuo domina ambos idiomas como un hablante nativo. Algunas personas se describen como bilingües y tienen solo la habilidad de comunicarse oralmente. Otros pueden sólo leer en ambas lenguas. Ciertos individuos han crecido con la suerte de crecer aprendiendo y usando dos lenguas simultáneamente, mientras otras personas se vuelven bilingües aprendiendo la segunda lengua después de la primera.
Ser bilingüe significa cosas diferentes para distintas personas. Esta palabra engloba una variedad muy amplia de desempeños y contextos.
El término "bilingüe" depende entonces del desempeño, el contexto y el propósito.

Tipos de bilingüismo
  1. Según las relaciones entre el lenguaje y el pensamiento:
  • BILINGÜE COMPUESTO: Aprende su segunda lengua (L2) relacionando cada palabra nueva con su equivalente de traducción en la primera lengua (L1).
  • BILINGÜE COORDINADO: Adquiere su L1 y L2 en situaciones diferentes y no tiene un significado idéntico para los equivalentes de traducción en los dos idiomas.

2. Según la competencia alcanzada:

  • BILINGÜE EQUILIBRADO: las competencias que posee el individuo en ambas lenguas son equivalentes.
  • BILINGÜE DOMINANTE: la competencia en una lengua es inferior a la otra.

3. Según el momento de adquisición:

  • BILINGÜISMO SIMULTÁNEO: ambas lenguas se aprenden al mismo tiempo.
  • BILINGÜISMO CONSECUTIVO O SECUENCIAL: se aprende primero una lengua y después de un tiempo se inicia el aprendizaje de la otra.

4. Según la identidad cultural:

  • BILINGÜISMO BICULTURAL: se imparten ambas culturas, tanto la L2 como la de L1.
  • BILINGÜISMO MONOCULTURAL: se imparte la cultura de un solo idioma.
  • BILINGÜISMO ACULTURAL: sin identificación con una de las culturas de una de las dos lenguas.

Referencias

Acrich, M (2009) Bilingüismo. Papel de trabajo presentado al Colegio Humboldt, Caracas.

Atlasovich, C. (2010) La adquisición del lenguaje en niños bilingües. Recuperado el 7 de marzo de 2010 de http://www.neuropsicologiahoy.com/img/conferencia_adquisicion_bilingues.pdf

Franson, C. (2009) What is bilingualism? Recuperado el 6 de marzo de 2010 de http://www.naldic.org.uk/ITTSEAL2/teaching/B1.cfm

La crianza de niños bilingües: preocupaciones comunes de los padres y las investigaciones actuales

Por Kendall King y Lyn Fogle, Georgetown University

El propósito de este compendio es ayudar a pediatras, patólogos del habla, maestros escolares, y otros profesionales que trabajan con niños bilingües y sus padres a comprender algunas de las preocupaciones que suelen tener los padres respecto a la crianza bilingüe y a familiarizarse con el conocimiento científico actual sobre el desarrollo del niño bilingüe. Una más profunda comprensión de ambos temas ayudará a todos estos profesionales a brindar a los padres consejos más efectivos y con mejor base científica.
Un número creciente de padres en los Estados Unidos considera el bilingüismo de sus niños como una meta familiar deseable. Entre otras razones, esta tendencia está impulsada por el interés en mantener lazos con la herencia lingüística y cultural de los padres, brindar a los niños ventajas académicas y cognoscitivas, y promover la comprensión y la comunicación intercultural. Sin embargo, según indican las investigaciones, el bilingüismo de los niños es la excepción en los Estados Unidos; para la mayoría de los niños el inglés es su lengua dominante o única (Wong Fillmore, 2000). Ello se debe, por lo menos en parte, al estatus superior de que goza el inglés y al número limitado de oportunidades que tienen los niños para aprender otros idiomas. Algunas investigaciones también indican que las creencias, actitudes, e interacciones de los padres con sus hijos ocupan un papel importante para ayudar a sus hijos a ser bilingües (De Houwer, 1998; Lanza, 1997).
Para orientar mejor a los profesionales de educación infantil temprana, quienes pueden desempeñar un papel clave en formar las creencias y conductas de los padres, entrevistamos de manera individual y a fondo a 24 familias de diversos niveles económicos y culturales de Washington, D.C., las cuales tenían el objetivo de criar a sus niños (de entre 0 a 5 años) para ser bilingües en inglés y español (King & Fogle, en prensa). En este artículo, resumimos los hallazgos de nuestra investigación en cuatro temas clave, a la luz de las publicaciones actuales de investigaciones sobre el desarrollo bilingüe:
· Aunque muchos padres creen que el bilingüismo produce retrasos en el desarrollo lingüístico, las investigaciones sugieren que los niños monolingües y bilingües alcanzan niveles de desarrollo lingüístico a ritmos parecidos.
· A pesar del temor de muchos padres de que el uso de dos lenguas resulte confuso para sus hijos, las investigaciones no avalan esta teoría. Al contrario, se ha descubierto que el uso de dos lenguas en la misma conversación es una señal del dominio de ambas lenguas.
· Aunque un gran número de padres dependen mucho de la televisión para enseñar un segundo idioma, la televisión es, a lo sumo, un método divertido, pero secundario para el aprendizaje de una lengua. En realidad, la interacción humana es el mejor método para cultivar el aprendizaje del lenguaje.
· Contrariamente a la noción diseminada entre los padres de que el bilingüismo crea "grandes y brillantes mentes," lo que los padres pueden esperar de forma realista es que sus hijos obtengan ventajas específicas en áreas determinadas, tales como una comprensión mayor del lenguaje como sistema abstracto.


El bilingüismo y el retraso lingüístico
Muchos de los padres entrevistados pensaban que sus hijos habían experimentado o probablemente experimentarían un retraso lingüístico como producto de un ambiente lingüístico dual. Esta noción también es generalizada en las publicaciones populares sobre la crianza de niños. Estas publicaciones afirman con frecuencia que la adquisición de dos lenguas puede generar un “retraso lingüístico,” aunque muchas de estas publicaciones también sugieren que los beneficios del bilingüismo a largo plazo son importantes (p. ej., Fabian, 2003; Foreman, 2002; Murkoff, 2003; Pruett, n.d.).
Es importante diferenciar entre, por un lado, el uso popular del término “retraso lingüístico” para referirnos a un niño que otros perciben como que le está tomando más tiempo del promedio en hablar, pero que en realidad está dentro del período normal de desarrollo de vocabulario productivo (Fenson et al., 1994), y por el otro, el uso clínico del término, que se refiere a retrasos significativos en el desarrollo lingüístico, retrasos que pueden constituir síntomas primarios (no asociados con otro desorden) o secundarios (asociados a condiciones tales como el autismo). Desconocer los diferentes usos del mismo término puede producirles preocupación innecesaria a algunos padres interesados en criar a sus hijos en dos lenguas.
Aparte de problemas de terminología, los estudios son claros en que no existe ninguna evidencia empírica que asocie el bilingüismo con retraso lingüístico alguno. Como resume De Houwer (1999), “No existe evidencia científica hasta la fecha que sostenga que escuchar dos o más lenguas cause retrasos o desórdenes en la adquisición lingüística. Muchos, muchos niños por todo el mundo crecen con dos o más lenguas desde la infancia sin que demuestren ninguna señal de retraso lingüístico o desorden” (p.1). De manera similar, una revisión extensa de investigaciones publicadas lleva a Petitto and Holowka (2002) a argumentar que “la exposición simultánea muy temprana no causa retrasos en un niño pequeño con respecto a las bases semánticas y conceptuales que son la base de toda lengua natural, y esto es cierto con respecto a cada una de las lenguas nativas del pequeño bilingüe” (p.23).


El bilingüismo y la confusión lingüística
Muchos de los padres entrevistados se preocupaban que sus niños experimentan confusión debido a la exposición a dos idiomas. Algunos padres piensan que el retraso lingüístico era el resultado de esta confusión. Varias publicaciones populares de consejos (p. ej., Eisenberg, Murkoff, & Hathaway, 1989; Honig, n.d.) sugieren que la confusión se podría evitar utilizando el enfoque conocido como “un padre, una lengua” en la crianza bilingüe, donde cada progenitor utiliza sólo una de las lenguas con el niño y ambos se abstienen de utilizar dos lenguas en la misma conversación.
Sin embargo, las investigaciones indican que la capacidad de intercambiar entre las lenguas, a lo cual se le llama algunas veces cambio de código, es una señal del dominio de dos sistemas lingüísticos y no una señal de confusión lingüística, y que niños de tan temprana edad como dos años son capaces de cambiar entre códigos de manera socialmente apropiada (Lanza, 1992). Las investigaciones también demuestran que muchos niños bilingües cuyo desarrollo sigue un curso normal mezclan sus dos lenguas, y que el tipo y la cantidad de cambios de código dependen de factores ambientales, tales como con cuánta frecuencia los padres o la comunidad en general cambian de código.
Con respecto a la efectividad del enfoque “un padre, una lengua,” existe evidencia de que puede conducir al desarrollo de competencia activa de los niños en dos lenguas, pero también puede resultar en bilingüismo pasivo (Döpke, 1992; Yamamoto, 1995), en cuyo caso los niños entienden las dos lenguas, pero hablan sólo una la mayoría del tiempo (es decir, la lengua con el estatus más alto en la comunidad en general). Este acercamiento es una opción para criar a niños bilingües, pero los padres no tienen que temer la confusión lingüística si escogen otro enfoque, como por ejemplo utilizar sólo la lengua minoritaria en el hogar o utilizar ambas lenguas en los mismos contextos. A los padres se les debe animar a pensar sobre la cantidad y la calidad total de la exposición a ambas lenguas que reciben sus hijos.


El aprendizaje de una lengua y la televisión
Muchos padres que entrevistamos dependían mucho de materiales lingüísticos comerciales tales como libros, videos, programas de televisión, y grabaciones de música para ayudar a sus hijos a aprender una segunda lengua. De manera similar, gran parte de la prensa popular y las publicaciones populares de consejos resaltan el valor de los libros y los videos, proveyendo largas listas de programas de televisión y videos para aprender idiomas (Eisenberg et al., 1989; Langley, 1999; Lichtenberger, n.d.).
Sin embargo, las investigaciones indican claramente que algunas actividades son más efectivas que otras para promover la adquisición de un segundo idioma y el bilingüismo. En particular, sabemos cada vez más sobre los límites de la televisión y los vídeos como ayudas para la instrucción de niños pequeños. Por ejemplo, estudios recientes han examinado en los infantes un proceso de pérdida gradual de la capacidad para percibir sonidos diferentes a los de las lenguas que se les exponga regularmente (conocido en las publicaciones en inglés como perceptual narrowing). Los investigadores descubrieron que la interacción directa (p. ej., leerle o hablarle a un niño) es más efectiva que la exposición a sonidos grabados (p.ej., los de la televisión) para evitar dicho proceso de pérdida en la percepción (Kuhl, Feng-Ming, & Huei-Mei, 2003). Otros estudios han descubierto que leer a los niños mayores en voz alta en la segunda lengua aumenta el vocabulario en esa lengua mucho más que ver televisión en ese idioma (Patterson, 2002). En resumen, si bien los materiales audiovisuales pueden servir como un recurso positivo y entretenido de apoyo para el aprendizaje del lenguaje, la interacción humana es el mejor método para cultivar el desarrollo tanto en la primera como en la segunda
lengua.


El bilingüismo y la inteligencia
Ninguno de los padres que participaron en nuestra encuesta temía algún impacto negativo sobre la inteligencia de sus hijos por el bilingüismo. De hecho, muchos creían que el bilingüismo beneficiaría en términos cognoscitivos a sus hijos. Sin embargo, tanto los padres como la prensa popular exageran sobre las conocidas ventajas cognoscitivas del bilingüismo, y señalan, por ejemplo, que el bilingüismo convertirá a sus hijos en niños más inteligentes en general, cuando en realidad las investigaciones sólo indican ventajas en áreas específicas.
Por ejemplo, aunque nuestro conocimiento está lejos de ser total, los investigadores principales en esta materia (p. ej., Bialystok, 2001) han sido cuidadosos en identificar los beneficios del bilingüismo en áreas específicas tales como la consciencia metalingüística (consciencia del lenguaje como un sistema) y el procesamiento cognoscitivo. Señalan que otros factores, tales como el nivel de dominio de cada lengua y las destrezas de lectura del niño, también afectan los beneficios derivados de ser bilingüe. Por lo tanto, aunque el bilingüismo puede contribuir a fortalecer algunas destrezas cognoscitivas específicas de algunos niños, no se debe tomar el mismo como un indicador general de mayor inteligencia o como factor de predicción de desempeño académico de alta calidad.


Resumen
Al responder a las preguntas y las preocupaciones de los padres sobre la crianza de los niños bilingües, los profesionales deben alentar a los padres a utilizar las dos lenguas en el hogar. Sabemos que el uso de la lengua nativa de los padres es importante para facilitar un ambiente lingüístico enriquecedor para los niños (Snow, 1990), así como para promover el bilingüismo, el cual se puede convertir en un recurso importante para el niño, la familia, y la comunidad en general. Los padres deben dirigirse a fuentes prácticas tales como The Bilingual Family Newsletter (www.bilingualfamilynewsletter.com) y el opúsculo Why, How, and When Should My Child Learn a Second Language? (www.cal.org/resources/brochures/whyhowwhen_brochure.pdf).
Quizás lo más importante es que a los padres se les debe alentar a ser conscientes de la cantidad y la calidad de la exposición de sus hijos a ambas lenguas y a pensar en crear un “espacio seguro” para que la lengua minoritaria florezca dentro del hogar.


Referencias
Bialystok, E. (2001). Bilingualism in development: Language, literacy, and cognition. Cambridge: Cambridge University Press.
De Houwer, A. (1998). Environmental factors in early bilingual development: The role of parental beliefs and attitudes. In G. Extra & L. Verhoeven (Eds.), Bilingualism and migration (pp. 75-96). New York: Mouton de Gruyter.
De Houwer, A. (1999). Two or more languages in early childhood: Some general points and practical recommendations. Washington, DC: Center for Applied Linguistics. Retrieved March 4, 2005, from
www.cal.org/resources/digest/earlychild.html
Döpke, S. (1992). One parent one language: An interactional approach. Amsterdam: John Benjamins.
Eisenberg, A., Murkoff, H., & Hathaway, S. E. (1989). What to expect the first year. New York: Workman.
Fabian, K. (2003, March). Is your child late to speak? Parenting, 93.
Fenson, L., Dale, P. S., Reznick, J.S, Bates, E., Thal, D. J., & Pethick, S. J. (1994). Variability in early communicative development. Monographs of the Society for Research in Child Development, 59(5, Serial No. 242).
Foreman, J. (2002, October 7). Health sense; The evidence speaks well of bilingualism’s effect on kids. Los Angeles Times, p. S1.
Honig, A. S. (n.d.). Raising a bilingual child. Retrieved January 21, 2005, from Scholastic, Your Early Learner Expert Advice Web site:
www.scholastic.com/earlylearner/experts/language/0_2_bilingualch.htm
King, K., & Fogle, L. (in press). Bilingual parenting as good parenting: Parents’ perspectives on family language policy for additive bilingualism. International Journal of Bilingualism and Bilingual Education.
Kuhl, P., Feng-Ming, T., & Huei-Mei, L. (2003). Foreign-language experience in infancy: Effects of short-term exposure and social interaction on phonetic learning. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 100(15), 9096-9101.
Langley, M. (1999, October 6). Bringing up (bilingual) baby – Marketers rush to meet demand for toys, tapes and classes; achieving ‘total immersion.’ Wall Street Journal (Eastern ed.), p. B1.
Lanza, E. (1992). Can bilingual two-year-olds code-switch? Journal of Child Language, 19, 633-658.
Lanza, E. (1997). Language mixing in infant bilingualism. Oxford: Clarendon Press.Lichtenberger, N. (n.d.). Bilingual parenting: A personal account. Retrieved January 19, 2005, from Foreign Wives Club, Articles, Web site:
www.foreignwivesclub.com/pages/articles/art4.html
Murkoff, H. (2003, June/July). ”What to expect”: Answers to your questions about baby’s first year. Baby Talk, p. 20.
Patterson, J. L. (2002). Relationship of expressive vocabulary to frequency of reading and television experience among bilingual toddlers. Applied Psycholinguistics, 23, 493-508.
Petitto, L. A., & Holowka, S. (2002). Evaluating attributions of delay and confusion in young bilinguals: Special insights from infants acquiring a signed and a spoken language. Sign Language Studies, 3(1), 4-33.
Pruett, K. D. (n.d.). Important speech milestones. Retrieved January 21, 2005, from Scholastic, Language & Communication Web site:
www.scholastic.com/earlylearner/age1/language/todd_milestones.htm
Snow, C. (1990). Rationales for native language instruction: Evidence from research. In A. M. Padilla, H. H. Fairchild, & C. M. Valadez (Eds.), Bilingual education issues and strategies (pp. 47-59). Newbury Park, CA: Sage Press.
Wong Fillmore, L. (2000). Loss of family languages: Should educators be concerned? Theory into Practice, 39(4), 203-210.
Yamamoto, M. (1995). Bilingualism in international families. Journal of Multilingual and Multicultural Development, 16, 63-85.

Tomado de CAL Digests, Febrero 2009. Recuperado el 24 de febrero de 2010 de http://www.cal.org/resources/Digest/RaiseBilingChild-Spanish.html